Los primeros pobladores del actual territorio salvadoreño



Los primeros pobladores del actual territorio salvadoreño

entry-list Pintura rupestre, Corinto, Morazán

Diversas son las teorías que intentan determinar el momento y la forma en que llegaron los primeros pobladores al territorio del Continente Americano. Según Mirambell, fue a través del Estrecho de Bering hace 70 ó 60 mil años, que mujeres y hombres cazadores de animales como el mamut y el mastodonte, ingresaron al actual territorio de Alaska. Sin embargo, ese fechamiento parece ser mucho mayor de lo que generalmente es aceptado, pues se manejan fechas de poblamiento entre 16 mil a 20 mil años antes del presente. Otros científicos señalan una ruta de poblamiento a través del Océano Pacífico, utilizando embarcaciones rudimentarias que de Filipinas u Oceanía fueron arrastradas por corrientes marinas.

La región del actual territorio salvadoreño es una de las zonas que brinda las mejores condiciones para ser habitada por grupos humanos, debido a las características que imperaban en ella, como la riqueza de recursos naturales, las cuales permitían la caza, la pesca y la recolección de frutos. El Salvador forma parte del área histórico-cultural conocida como Mesoamérica, la cual se extiende desde el occidente de México hasta el golfo de Nicoya en Costa Rica. Los rasgos comunes de Mesoamérica, según los investigadores, son relativos a la estructura de la sociedad, como la economía, la política y la religión.

Un lugar que arroja importantes vestigios sobre los primeros habitantes de la región de El Salvador, se ubica en el departamento de Morazán, en el sitio conocido como la Gruta del Espíritu Santo en Corinto. Para entender de una mejor manera el desarrollo de los asentamientos humanos en el actual territorio salvadoreño es preciso desglosar períodos, que la antropología ha determinado en preclásico, clásico y postclásico.

Tazumal, Chalchuapa, Santa Ana

El preclásico da inicio a una vida de lo nómada a lo sedentario, cuando el ser humano se organiza en grupos. Comienzan así las prácticas agrícolas. El maíz y el frijol representan los principales cultivos y son con el chile y la calabaza o ayote, la base alimenticia de la población, además de la pesca, la caza y la recolección de frutas, raíces y tubérculos. En el preclásico se puede resaltar la introducción de dos innovaciones importantes en el campo intelectual: el calendario y la escritura, usados en el registro histórico de los acontecimientos políticos. Estos desarrollos contribuyeron más adelante a la consolidación de los mayas. Las comunidades habitaron en casas con espacios interiores muy reducidos, construidas de lodo y troncos delgados, es decir bahareque.

La zona más importante de ocupación humana en El Salvador se sitúa en el Occidente, en la región de Chalchuapa, Santa Ana. La Laguna Cuzcachapa y El Trapiche, se reconocen como lugares que contienen importantes vestigios de asentamientos humanos. Entre los siglos V y VI ocurre un suceso que puso en peligro a los habitantes de la región paracentral y occidental del actual territorio salvadoreño: la erupción del volcán de Ilopango. Pero no solo se debe considerar el occidente del territorio que hoy conforma El Salvador, como zona habitada por antiguos pobladores. Arqueólogos mencionan otros sitios en oriente, entre ellos uno de los más importantes es Quelepa, en San Miguel, que habría sido poblado por grupos lencas.

Joya de Cerén, La Libertad

El período clásico tiene como característica el perfeccionamiento de las costumbres mesoamericanas. Llama la atención el poder que adquieren los gobernantes, convenciendo a los habitantes de realizar tributo de alimentos u otros bienes en forma periódica e involucrarse en la construcción de grandes monumentos. Pueblos como los mayas, fueron testigos de sequías y epidemias, lo que cobró la vida de muchos pobladores. En la región de El Salvador se destaca como vestigios del período clásico el sitio conocido como Joya de Cerén, además de San Andrés, Cara Sucia y desde luego, Casa Blanca y Tazumal. El valle de Zapotitán, y específicamente Joya de Cerén, representa un orgullo para el país. Joya de Cerén, declarado Patrimonio de la Humanidad, fue una aldea que guarda vestigios domésticos de un pueblo que vivió en la zona hasta la erupción del volcán Loma Caldera, que la sepultó. La arquitectura de Joya de Cerén muestra el uso sofisticado del adobe reforzado. Los constructores edificaron paredes verticales resistentes a los techos.

entry-list San Andrés, La Libertad

El período postclásico comienza con el deterioro de la civilización maya. Científicos hablan de varios factores que incidieron: presión demográfica, enfermedades, deterioro del ambiente, incluso las guerras entre grupos. En el postclásico ocurren las migraciones más significativas hacia la región de Centroamérica. Los pipiles llegan de México y se introduce el náhuatl en la región. El sitio pipil de mayor relevancia fue su capital, originalmente llamada Cuzcátan (ahora Antiguo Cuscatlán), en cuyo entorno aún existen algunos vestigios arqueológicos. Cihuatán representa un pulso de influencia mexicana aproximadamente desde antes del siglo 10 hasta mediados del siglo 12 después de Cristo, que podría o no, tener que ver con los orígenes pipiles. La llegada de los pipiles a nuestra región marca el comienzo de un nuevo imperio, una nueva historia.

Juego de Pelota, Cihuatán