La construcción de un nuevo escenario



La construcción de un nuevo escenario

entry-list Votaciones presidenciales 1994, El Salvador

Superada la confrontación político-militar de la década anterior, la discusión de los principales temas de nación suben a la palestra política-partidaria, convirtiéndose así en el nuevo escenario de batalla, con el uso y abuso que esto conllevó, del derecho como arma empleada para tomar y acrecentar el poder. En los comicios electorales de 1989, Alianza Republicana Nacionalista (Arena) iniciaría su primer ciclo de cuatro gobiernos, asumiendo la responsabilidad de la búsqueda de un nuevo rumbo en un país transitando de la guerra a la paz, y en condiciones muy diferentes a las de la anterior administración demócrata-cristiana.

Como parte de los compromisos firmados, el gobierno de El Salvador disuelve la Guardia Nacional y la Policía de Hacienda, mientras ocurre la desmovilización del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, y se inicia el proceso de creación de la Policía Nacional Civil (PNC) como cuerpo de seguridad, así como el de otras nuevas instituciones, entre las que destacan, las que velarían por los derechos humanos.

Ese mismo año, la Comisión de la Verdad, instituida por los Acuerdos de Paz, publicó —con el aval de la ONU— un informe en el que incriminaba a la cúpula castrense y a los dirigentes del FMLN, por el asesinato y destrucción durante este período y al fundador de Arena, Roberto d’Aubuisson, en el asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero en marzo de 1980, por lo que recomendaba la destitución de un centenar de jefes militares. La Comisión acusó al entonces ministro de Defensa, René Emilio Ponce, de ordenar los crímenes de los jesuitas y sus colaboradoras en 1989.

En 1994 se celebraron los primeros comicios sin confrontación armada, con la participación de varios partidos políticos, entre ellos el FMLN, que se convirtió de inmediato en la segunda fuerza en la lucha por el poder vía elecciones.

Tormenta Mitch 1998, El Salvador

Aduciendo que el informe de la Comisión de la Verdad no respondía “a los deseos de la mayoría de los salvadoreños”, que querían “el perdón y dejar atrás el doloroso pasado”, la Asamblea Legislativa aprobaría la denominada Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz. Con ello quedarían impunes muchas de las atrocidades cometidas por ambos bandos durante el conflicto armado recién pasado.

entry-list Antiguo Edificio Antel, Calle Rubén Darío

El neoliberalismo como modelo económico implantado en El Salvador, estaba inspirado en las políticas liberales del denominado Consenso de Washington, patrocinado por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Así, se asumió que el modelo de sustitución de importaciones se había agotado, y para lograr un mayor crecimiento se necesitaban incentivos económicos con el fin de promover la inversión y diversificar la producción exportable.

En 1994, luego de un nuevo proceso electoral, Arena continuó al frente del Ejecutivo, esta vez con quien había sido alcalde de San Salvador, Armando Calderón Sol, que profundizó la concepción liberal, convirtiendo al país en un centro maquilero y abandonando la agricultura, la cual, junto a su población, ha sido a través de la historia la principal riqueza del territorio salvadoreño.

El FMLN, sin embargo, ya contaba con una buena porción en la Asamblea Legislativa, al tiempo que en coalición tomaba poder en varios municipios, lo que aumentó la polarización política.

El gobierno de Calderón Sol comenzó a endurecer las penas por hechos delictivos, al experimentar un crecimiento delincuencial por el uso indiscriminado de armas de fuego, poniendo en marcha un plan de reformas liberales radicales, comprendidas en los programas de estabilización económica y ajuste estructural iniciados por su antecesor, Alfredo Cristiani, y destinadas a reconvertir el sector privado.

Se efectuaron las privatizaciones de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (Antel), la Compañía de Alumbrado Eléctrico de San Salvador (Caess) y la banca, entre otras empresas que hasta entonces habían sido de propiedad pública.

El FMLN, en 1997, aumentaba su caudal de votos en las elecciones de alcaldes y diputados, siendo su triunfo emblemático el haber ganado y gobernar la alcaldía de San Salvador con Héctor Silva como candidato de la coalición FMLN-USC. Sin embargo, para las elecciones de 1999, Arena seguiría en el Ejecutivo, esta vez de la mano de Francisco Flores, que le ganó a su contrincante, Facundo Guardado, del FMLN, en primera vuelta, constituyéndose la dolarización en su decisión económica más relevante.

Francisco Flores desarrolló el programa de gobierno bajo el nombre de “Nueva Alianza”. Se trataba de medidas en la búsqueda del desarrollo económico con la descentralización territorial. Durante este mandato hubo reformas al Código Penal, buscando endurecer el castigo a quienes infringieran la ley, sobresaliendo planes antidelincuenciales denominados “Mano dura”. La mayor controversia de la presidencia de Flores fue la dolarización de todas las operaciones económicas, financieras y comerciales, consensuada con la banca y la Asociación Nacional de la Empresa Privada.

En el 2004, llega a la presidencia de la República Elías Antonio Saca, siendo su contrincante el líder histórico de la exguerrilla, Schafik Handal, que no pudo sacar del Ejecutivo a Arena. Durante el gobierno de Saca, el país mantuvo su estrecha relación con Estados Unidos. Se aprobó un tratado de libre comercio con ese país, efectivos militares salvadoreños fueron enviados a Irak a realizar tareas humanitarias por solicitud de la nación norteamericana. Al tiempo que El Salvador fue beneficiado con ampliaciones al Status de Protección Temporal (TPS), ayuda directa a compatriotas en Estados Unidos. Los índices delincuenciales no bajarían significativamente, dándole continuidad a las medidas del gobierno anterior con la denominada “Súper mano dura”.

En las elecciones para presidente, alcaldes y diputados de marzo de 2009, el FMLN despuntaba, colocándose así, por primera vez en la historia del país, como partido de izquierda al frente del Ejecutivo. Su carta vencedora sería Mauricio Funes, un periodista no militante del FMLN. Junto a él, el ex comandante Salvador Sánchez Cerén, completando la fórmula presidencialista.

Según las encuestas del Centro de Investigación de la Opinión Pública Salvadoreña, Ciops, a inicios del 2011, lo que más le preocupaba a la población era la economía, con el 49,6%; seguido de la delincuencia, con el 45,4%. Otorgándole una calificación de 7 a la gestión del mandatario Funes.

entry-list Mauricio Funes, elecciones presidenciales 2009

Mientras el primer gobierno de izquierda transita por el sendero de la búsqueda de gobernabilidad democrática la población se mantiene expectante, esperando se cumpla la promesa de “Nace la esperanza, viene el cambio”, pues por ahora sus principales necesidades para vivir mejor, tales como salud, empleo y seguridad, entre otras, siguen en la lista de espera, según lo demuestran las distintas encuestas de opinión pública de diferentes instituciones investigadoras.